Agenda sin enredos
Ve tu día completo de un vistazo. Agenda, mueve o cancela una cita en dos toques.
Neivela te ayuda a entender qué está pasando con tu negocio: tus citas, tus cobros y lo que de verdad te queda. Un negocio más libre, ordenado y con capacidad de crecer.
Para cualquier negocio que trabaje con citas y clientes que regresan.
Ve tu día completo de un vistazo. Agenda, mueve o cancela una cita en dos toques.
Neivela le manda el recordatorio a tu cliente por ti. Tú te enteras cuando confirma.
Registra pagos, anticipos y saldos. Ve el corte del día sin abrir una hoja de cálculo.
Captura tus gastos y Neivela los resta: utilidad real y margen del mes, no solo lo que vendiste.
Trabajos que se quedaron a medias, presupuestos que nadie volvió a llamar, clientes que dejaron de venir sin avisar. No aparece en ningún corte porque no es una deuda: es trabajo que ya te dijeron que sí y se está enfriando. Neivela te lo pone enfrente, con nombre y monto.
Dijeron que sí, se firmó el plan y ahí quedó. Con cuánto tiempo lleva parado.
Lo de varias sesiones que se quedó en la tercera, y cuánto falta por cobrar.
Presupuestos que entregaste y nadie volvió a tocar, ordenados por monto.
Los que venían seguido y llevan meses sin aparecer, con su historial a la mano.
El corazón es el mismo en cualquier giro: agenda, clientes, cobros y gastos. Encima de eso, cada negocio enciende lo que de verdad usa —y no paga por pantallas que nunca va a abrir.
Dental, médico, nutrición, psicología, fisioterapia, veterinaria. Aquí el tratamiento —no la cita— es la unidad del negocio, y todo se ordena alrededor de eso.
Spa, salón, barbería, uñas, masajes, depilación. Pensado para el ritmo de una recepción llena: la agenda se mueve, los paquetes cambian y hay que cobrar rápido.
Taller mecánico, estudio de tatuajes, fotografía, capacitación, mantenimiento, asesoría. Si cobras por servicio y tus clientes vuelven, encaja. Lo configuramos según cómo trabajas.
La agenda en un cuaderno, los cobros en una libreta, los clientes en el celular y las fotos en una carpeta de la computadora. Aquí vive junto, y cada cosa habla con la otra. Con Neivela conoces el camino entre tener un negocio desordenado y tener un negocio que entiendes y puedes hacer crecer.
Los sistemas casi nunca se abandonan por el sistema: se abandonan porque nadie acompañó el arranque. Nosotros sí.
Dejamos cargados tus servicios, tus precios, tu personal y tus formatos antes del primer día.
Tu lista de clientes y su historial, de donde estén hoy: Excel, otro sistema o papel.
Entrenamos a tu equipo y seguimos aquí. Si te atoras, contestamos.
Nadie cambia de sistema con gusto: da flojera y da miedo perder lo que ya tienes. Por eso el arranque no lo haces tú solo. Así se ve:
Media hora para entender cómo trabajas hoy: tus servicios, tu equipo y en qué se te va el tiempo. Ahí mismo te decimos si Neivela te sirve o no.
Cargamos tus servicios, tus precios, tu personal y tus formatos, y traemos tu lista de clientes de donde esté: Excel, otro sistema o papel. Tú no capturas nada.
El día del arranque nos sentamos con recepción y con quien atiende. No se aprende un manual: se agenda, se cobra y se cierra el día de verdad.
Las primeras semanas siempre salen dudas y ajustes. Nos escribes y contestamos, y te acompañamos hasta que tu equipo lo use sin pensarlo.
Si prefieres resolver tus dudas antes de hablar con alguien, empieza por aquí.
No. Neivela vive en internet y se abre desde el navegador, igual que tu correo. Funciona en la computadora del mostrador, en una tablet y en el celular, sin instalar ni actualizar nada.
Esa es justo la idea. Nosotros lo dejamos configurado y entrenamos a tu equipo antes del primer día, y las pantallas están hechas para el ritmo de una recepción, no para un contador.
Sí, es tuya. Cada negocio tiene su propia base de datos, separada de la de los demás clientes, y los expedientes no se comparten con nadie ni aparecen en buscadores. Si algún día decides irte, te entregamos tu información.
No. Los módulos se encienden y se apagan uno por uno. Hay negocios que arrancan solo con agenda y cobros, y meses después encienden inventario o comisiones. No pagas por pantallas que no vas a abrir.
El corazón —agenda, clientes, cobros y gastos— es el mismo para cualquier negocio que trabaje con citas y clientes que regresan. Lo de encima lo configuramos según cómo trabajas tú.
Sí, y con permisos por puesto: recepción puede cobrar sin ver tus utilidades, y tú decides quién ve qué. Todo lo que se hace queda registrado con nombre y hora.
Depende de cuántas personas lo vayan a usar y de qué módulos enciendas. Te lo decimos claro en la primera plática, sin letras chiquitas y sin costo por la puesta en marcha.
Neivela no solo administra tu negocio: te devuelve tiempo quitándote la preocupación de si va bien o no. Te lo mostramos funcionando y, si quieres, lo revisamos con casos reales de tu negocio. Sin compromiso y sin tarjeta de por medio.